AVISO

AVISO: Este blog trata sobre cómo se hacen las películas de Disney por lo que puede haber SPOILERS en los artículos cuando se habla con detalle sobre determinados personajes o escenas.

viernes, 31 de octubre de 2008

La Bella Durmiente: Una Melodiosa Voz

La dulce y melodiosa voz de Aurora, seductora y misteriosa, como si fuera la de una ninfa, es la voz de Mary Costa. Cinefantastico.com ha publicado una entrevista con la cantante y actriz cuya carrera se vio disparada a raiz de su intervención en la película.
Esta es la entrevista:

La voz de una mujer ha cautivado al público durante más de 50 años, desde el mundo encantado de los cuentos de hadas hasta los escenarios de los grandes teatros de ópera de todo el mundo. Varias generaciones se han dejado hechizar por la ternura y la belleza de la Princesa Aurora, pero pocos conocen a la extraordinaria mujer que se esconde tras la princesa y de su fabulosa carrera en el deslumbrante mundo de la ópera. Mary Costa, voz y modelo de la Princesa Aurora en la producción de Walt Disney La Bella Durmiente, nos habla de su carrera y de su prodigiosa voz.


Mary Costa

Grabando La Bella Durmiente
“Mi carrera comenzó con Walt Disney”, señala Mary Costa, una leyenda de Disney. “Sin ese meticuloso trabajo vocal y sin la incalculable ayuda de Walt Disney, mi vida podría haber tomado un rumbo totalmente diferente”. Disney, que llevaba tres años buscando la voz perfecta para la princesa de su cuento de hadas, estuvo a punto de detener la producción de la famosa película La Bella Durmiente, pero entonces conoció a una joven llamada Mary Costa. “Había ido a una fiesta y alguien me había escuchado cantar”, recuerda Costa. “¡Al día siguiente estaba cantando en los Estudios de Walt Disney! Walt me eligió porque mi voz era una voz pura”, afirma Costa, “una prolongación del habla. Me dijo: 'cuando te pongas delante de ese micrófono, utiliza todos los tonos de tu paleta vocal y ponte a pintar con tu voz'. Nunca olvidaré sus palabras”.

En 1958, su carrera operística se vio catapultada tras sustituir a Elisabeth Schwarzkopf en el Hollywood Bowl. . Tuvo muy buenas críticas y le invitaron a cantar su primer papel protagonista en una ópera llamada La Novia Vendida, para la Ópera de Los Ángeles en el Shrine Auditorium de Los Ángeles. Apodada “la nueva estrella soprano más deslumbrante del cielo” por la crítica y el público, en 1959, la Ópera de San Francisco contrató a Mary para cantar varias óperas.
En esa época, Mary se había convertido en una estrella muy popular, y, en 1960, participó en el espectáculo de Frank Sinatra Salute to the Ladies, con Eleanor Roosevelt. “Me divertí muchísimo con ella. Llamó a la puerta de mi camerino y me dijo: 'Señorita Costa, necesito su ayuda. El Sr. Sinatra quiere que cante High Hopes y no quiero hacerlo'. Después de ensayar con ella la canción me dio las gracias”. Estas dos maravillosas mujeres, que compartieron una breve amistad, se escaparon de los guardias de seguridad y se fueron a la despensa a comerse un perrito caliente. “Había mucha gente y ella se lo estaba pasando muy bien hablando con todos”. El servicio de seguridad no tardó en dar con ellas y Mary cuenta: “Fue una experiencia maravillosa y siempre recordaré ese momento con muchísimo cariño”.

1961 fue un año muy destacado en la carrera de Mary, un año en el que interpretó el papel de Musetta en La Bohème para RCA Victor. “Fue una gran oportunidad para mí, porque la ópera se grabó en directo en la Ópera de Roma”. Mary interpretó a la protagonista Titania en el estreno americano de la ópera de Britten, Sueño de una Noche de Verano. En 1961, Mary también cantó en Cincinnati la Manon de Puccini. Esta heroína con un trágico destino, dividida entre el amor y el dinero, se convirtió en el papel estrella de Costa. Después cantó en el Covent Garden de Londres, donde fue la Violeta de La Traviata, uno de sus papeles favoritos.


Rodando La Bella Durmiente

La Bella Durmiente
En 1963, un acontecimiento marcó la carrera de Mary. Jacqueline Kennedy le pidió que interpretase el Libera Me del Réquiem de Verdi, en el funeral de John F. Kennedy que fue retransmitido por televisión en todo el mundo. “Fue un día que no olvidaré jamás”, afirma Costa. "La Sra. Kennedy llamó a mi representante, Sol Hurok, y le preguntó si podía cantar en el funeral del Presidente, ya que tanto a ella como al Presidente Kennedy les había gustado mucho mi interpretación del himno nacional de los Estados Unidos en los Premios de la Academia de 1962". Sólo tenía un día para prepararse, pero Mary actuó ante el mundo entero bajo la batuta de Zubin Mehta y el Coro Roger Wagner. “Reinaba un gran dolor y queríamos rendir el mejor homenaje a nuestro Presidente. Nunca había actuado en un espacio tan grande donde la gente se sintiera tan unida por el dolor y la admiración. Es un recuerdo que siempre permanecerá intacto en mi mente y en mi corazón”.

Mary debutó en el Metropolitan de Nueva York en enero de 1964 con La Traviata. Recibió una de las mayores ovaciones de la temporada y sigue siendo considerado uno de los debuts más destacados de una cantante estadounidense en la historia de este teatro de ópera. La noche del estreno de Vanessa, la ópera de Samuel Barber, Jacqueline Kennedy fue a los camerinos a conocer por fin a la diva. “Estuvo encantadora”, recuerda Costa. “Y pude darle las gracias por cantar en el funeral del Presidente”. Elegida personalmente por Igor Stravinsky para el papel de Anne Trulove, en la nueva obra El Progreso del Libertino, Costa disfrutó de tres inolvidables semanas de clase de canto en casa de Stravinsky. Mary también participó en el estreno de Luna de Sangre de Norman Dello Joio, y fue a Londres para grabar las aclamadas producciones televisivas de la BBC de La Traviata, Fausto y La Viuda Alegre.

En su primera gira por Rusia, Mary cantó La Traviata en el Bolshoi de Moscú, en 1970. El público ruso quedó tan embelesado con su arte que su visita de dos semanas se convirtió en una gira de 13 semanas. “El pueblo ruso es encantador y muy aficionado a las artes. Me recibieron muy bien en Siberia, Odessa, Kiev, Leningrado... Cada lugar era diferente, y se agotaron las localidades en todos los teatros”, recuerda Costa.
En 1971, a petición de Leonard Bernstein, Mary inauguró el nuevo Kennedy Center de Washington DC, cantando una versión de Cándido. Andrew Stone presenció su actuación y contrató a Mary para interpretar a la esposa de Johann Strauss en El Gran Vals. “Siempre había querido hacer una película musical y la historia sobre la vida de Johann Strauss me pareció maravillosa”, dijo Costa. Se rodó en Austria y Mary fue nominada a los Globos de Oro por su interpretación que la llevó a hacer una gira de conciertos de música vienesa por toda América del Norte.


En la ópera

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La fabulosa carrera de Mary continuó con un sinfín de apariciones en televisión y actuaciones en todo el mundo. “He tenido el privilegio de trabajar con muchísima gente de gran talento y totalmente volcada en su profesión”, afirma Mary Costa. Incluso después de que se retirara de la escena, Mary encontró nuevas vías para dar rienda suelta a su talento. En 2003, Mary fue nombrada por el Presidente Bush para formar parte del Consejo Nacional de las Artes, un grupo que asesora al National Endowment for the Arts (Fundación Nacional para las Artes) en Washington DC. Su nominación fue confirmada por el Senado de los Estados Unidos, y Mary juró su cargo ante Sandra Day O'Connor, Juez del Tribunal Supremo. “Ha llegado el momento de devolver algo de lo que he recibido", afirma Costa. Y añade: "A lo largo de los años, he tenido muchos mentores que me han ayudado a desarrollar mi carrera. Esta es una oportunidad maravillosa para devolver a los demás una pequeña parte de lo que tan generosamente se me ha concedido". 

En la actualidad, Mary Costa sigue trabajando en causas benéficas en defensa de los niños y las artes. “A los 22 años no podía saber que La Bella Durmiente se convertiría en un clásico tan popular que me ha permitido seguir en contacto con los niños toda mi vida”, afirma Costa. “Siempre les digo que tienen que trabajar mucho y no abandonar nunca sus sueños”.
Para Mary, fue Walt Disney el que estableció las pautas en su vida. “La cultura del trabajo que aprendí en Disney fue la base de mi carrera profesional en la ópera. Todo lo que decía, incluso cuando bromeaba, lo decía para prepararme para el futuro. Estoy convencida de que si no hubiera interiorizado esa cultura del trabajo, no hubiera podido tener la carrera que tuve. Walt solía decir: 'Si tienes las cuatro 'D' -Dedicación, Determinación y Disciplina, lograrás hacer realidad tus Sueños (Dreams en inglés)'. Siempre pensé que la quinta D era la de Disney.”

2 comentarios:

Sergio Recio Gamo dijo...

La verdad es que para poder comprender el talento de esta mujer y su posterior éxito tendremos que ver primero la película alguna vez en tu casa en versión original, ¿no crees, Enrique?

Aladar dijo...

Cuando quieras!!