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AVISO: Este blog trata sobre cómo se hacen las películas de Disney por lo que puede haber SPOILERS en los artículos cuando se habla con detalle sobre determinados personajes o escenas.

sábado, 20 de agosto de 2011

Wall-E: Los Sonidos




El reparto de personajes de “WALL•E” incluye una gran variedad de robots, incluyendo algunos que hablan o se comunican en su propio lenguaje. Para el productor de la película, Jim Morris, y el director/coguionista, Andrew Stanton, sólo había una forma clara de crear las voces especiales para los robots y diseñar los sonidos de la película. Y esa forma era contando con el oscarizado diseñador de sonido Ben Burtt, el legendario talento que creó la voz de R2-D2, el sonido del látigo de Indiana Jones, el siseo de “Alien”, y muchos otros sonidos conocidos por los espectadores de todo el mundo. “Ben es único”, afirma Stanton.. “Es un maestro del diseño de sonido, y se ha hecho un nombre en esta industria gracias a todos los niños que han visto ‘Star Wars’ (La Guerra de las Galaxias), y todas las películas que le siguieron. “Cuando me di cuenta de que iba a tener la oportunidad de hacer ‘WALL•E’, supe que la película iba a necesitar el sonido para contar su historia”, continúa Stanton. “Quería que nuestros robots se comunicasen más al nivel de R2-D2 que al de C-3PO – con su propio lenguaje de máquinas. Me pareció que su lenguaje tenía que ser más inteligente, más interesante. Cuando Jim me dijo que había trabajado con Ben en ILM durante varios años y me sugirió que le invitásemos a participar en la película, me pareció una gran idea. Le enseñé la película a Ben y le dije que le necesitaba para que trabajase en el reparto de la película. Menos mal que dijo que sí, porque pronto nos dimos cuenta de que no habríamos podido hacerlo sin él. Es el mejor”. Jim Morris añade: “La habilidad de Ben para crear voces mundanas y voces especiales con emoción y sentimiento le convirtieron en la opción perfecta para WALL•E, y estamos encantados de que haya trabajado en esta película. Algunas de las voces de los personajes son completamente sintéticas, otras están hechas a partir de un conglomerado de varios tipos de sonidos que Ben ha encontrado o creado, y otras están basadas en voces humanas manipuladas. Ben también fue fundamental a la hora de crear el resto de los sonidos de la película”.



Burtt explica: “Mi trabajo en ‘Star Wars’ (La Guerra de las Galaxias) me dio una gran experiencia en lo que se refiere a voces de robots y alienígenas, pero ‘WALL•E’ necesitaba más sonidos para los personajes robots que ninguna otra película en la que hubiese trabajado. El desafío de esta película estaba en crear voces que el público crea que no son humanas. Pero aún así, que puedan sentir afecto e identificarse con ellas del mismo modo que harían con los humanos. Las voces no podían sonar sólo como una máquina sin personalidad, o como un actor imitando a un robot detrás de una cortina. Teníamos que crear un equilibrio en el sonido, como si hubiese sido generado por una máquina pero aún así, estuviese dotado de calidez e inteligencia, como un ser humano. Yo lo llamo alma”.

A Burtt le llamaron para trabajar en “WALL•E” sólo unos meses después de finalizar su trabajo en la última entrega de “Star Wars” (La Guerra de las Galaxias). Le había dicho a su mujer que no volvería a trabajar con robots, pero la tentación de trabajar para Pixar en una película de robots completamente diferente fue demasiado fuerte.

“Afortunadamente, era una idea nueva y emocionante, y el desafío que presentaba crear el sonido de la pelícla me pareció irresistible”, comenta Burtt. “El sonido y las voces de los robots jugaban un papel muy poco común, y no pude evitar sentirme inspirado. Por supuesto, acepté la oferta de trabajar con Jim y Andrew, y realizar el trabajo de sonido para la película”.



Con referencia a la voz del personaje de WALL•E, Burtt explica: “Surgió en mi pequeño estudio de grabación de nuestro departamento de sonido. Cogí las grabaciones originales y las metí en el ordenador, donde se analiza el sonido y se divide en partes diferentes. Es como si le dieses luz a través de un prisma para dividirla en un espectro de colores. Se puede hacer lo mismo con un archivo de audio. Una vez que se ha dividido el sonido en todos sus componentes, se puede empezar a recomponer de nuevo. Pero esta vez, sí se pueden controlar la cantidad de cada componente. Se puede inyectar una calidad de máquina en el sonido, y hacer cosas que las cuerdas vocales humanas nunca podrían hacer. Se puede alargar y acortar una determinada vocal. Se puede subir o bajar el tono de algo. Se pueden acercar mucho dos sonidos. Al recomponer el sonido con un programa que he desarrollado, pude conservar la mayoría de los componentes originales como yo quería, pero les añadí algo de forma sintética.

“Si el sonido fuese plastilina”, añade Burtt, “podríamos encogerlo y alargarlo. Y trabajando con la voz de WALL•E, descubrí una forma de hacerlo. Le gustó mucho a Andrew, y nos permitió seguir desarrollando su personalidad”.

Además del personaje de WALL•E, Burtt también fue el responsable de las voces de M-O, Auto y EVE, cuyos tonos creó manipulando la voz de la empleada de Pixar Elissa Knight.



Para el resto de los sonidos de la película, Burtt creó una biblioteca de 2.400 archivos – el mayor número de archivos que ha acumulado nunca para una película. “WALL•E” es la primera película de animación de Burtt. “La animación es muy densa y los sonidos son muy rápidos", observa. “Cuando empecé a hacer los sonidos de WALL•E, me di cuenta de que eran demasiado lentos, así que tuve que acelerarlo todo para que fuesen más rápidos”.

Burtt necesitó muchos recursos para crear los sonidos de la película. Para hacer el sonido del movimiento de una cucaracha, consiguió unas esposas de la policía y grabó el sonido que hacían cuando las separaba y las unía. Para obtener el sonido del vuelo de EVE, encontró a una persona que había construido un avión teledirigido de 3 metros de longitud, y grabó su sonido cuando pasaba justo por encima de él. Creó el efecto de sonido del viento perfecto para una tormenta de viento en la Tierra corriendo por un pasillo con alfombras y con una pesada bolsa de lona. Y un motor de arranque de manivela de un biplano de los años 30 fue el que le dio el sonido del movimiento a WALL•E.

“La mejor parte del trabajo de un diseñador de sonido es cuando estás solo en tu sala de montaje y cuentas con algún material completo”, afirma Burtt. “Cuando insertas el sonido por primera vez, sientes una gran emoción. Eres el primero en verlo y es un gran momento. Pasear por los pasillos de Pixar me inspiró mucho, porque hay mucha gente con mucho talento haciendo cosas increíbles. Luego volvía a mi estudio y pensaba: ‘¿Mi sonido llegará a ser tan bueno como lo que estoy viendo?’”

Fuente: Walt Disney Studios

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