AVISO

AVISO: Este blog trata sobre cómo se hacen las películas de Disney por lo que puede haber SPOILERS en los artículos cuando se habla con detalle sobre determinados personajes o escenas.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Ratatouille: Nueva Visión de París

Seguramente, París es la cuidad más fotografiada, pintada y adorada de todo el mundo, pero RATATOUILLE (Ra.ta.tui) nos ofrece una visión totalmente nueva. La historia de RATATOUILLE (Ra.ta.tui) discurre en dos lugares igualmente maravillosos de la ciudad: el mundo urbano y deslumbrante de los restaurantes y cafés por encima de las calles y el intrincado, misterioso y laborioso mundo que discurre debajo de ellas, en donde la peluda familia de Django instala su hogar. “París se ha visto de muchas formas, pero nunca antes desde la perspectiva de una rata", afirma Brad Bird. Para ofrecer esta nueva visión de la ciudad, Bird trabajó codo con codo con el diseñador de producción Harley Jessup, que tuvo que enfrentarse a una de las misiones más interesantes para cualquier profesional del diseño animado: no sólo tenía que reproducir la esencia de la Ciudad de la Luz en un mundo generado por ordenador, sino que tenía crear un paisaje que era algo más que un fondo, una especie de personaje que insufla pasión y vida en el mundo de Remy. Como era de esperar, Jessup empezó su apasionante trabajo viajando a Francia con la directora de fotografía/iluminación, Sharon Calahan. “Buscábamos sobre todo el color, las formas y las superficies", explica Jessup refiriéndose a su apasionante viaje. “Decidimos utilizar una paleta de colores que no se había usado antes. Comprendimos que París tiene ese estilo clásico que le da la piedra, salpicado con trazos de color. Vimos a una mujer por la calle con un abrigo rojo que resaltaba sobre el fondo gris y eso es lo queríamos reproducir en la película. Por esa razón la paleta de colores es más sorda que en otras películas de Pixar. Nos arriesgamos bastante ya que las películas animadas suelen rebosar color. Nosotros utilizamos el color para realzar las cosas, y estoy convencido que esa contención en el color de la mucha fuerza a la cinta”.


En lo que se refiere a las florituras, Jessup se contuvo menos. “Queríamos crear un cuento de hadas clásico y típicamente parisino", añade. “Es una ciudad que desprende mucha magia, pero hicimos que todas las agujas y las cúpulas parecieran más prominentes para acentuar su belleza”.

A pesar de que muchas de las localizaciones de la película son imaginarias, Jessup recreó fielmente algunos lugares legendarios, sobre todo el Puente Alexandre III, ese maravilloso puente con arcos sobre el Sena, donde Linguini y Remy acuerdan su muy original forma de asociarse. “Remy y Linguini están bastante deprimidos, así que Brad quería que la escena discurriera en un escenario grandioso, con el Sena y la Catedral de Notre Dame de fondo", explica Jessup. “Intentamos recrearlo con la mayor autenticidad posible”.

Incluso los famosos cielos de París sirvieron de inspiración para el departamento de diseño de producción. “Los cielos de París son muy especiales y no es de extrañar que aquí naciera el Impresionismo", añade Jessup. “La luz tiene una calidad especial; es un poco brumoso, e intentemos reproducirlo en todas las escenas que discurren en el exterior”.

Para investigar el mundo subterráneo en el que vive Remy y sus compañeros roedores, Jessup se sumergió literalmente en las entrañas de París, descendiendo a la famosa red de alcantarillado creado por el mismísmo Napoleón. “Hicimos un tour por las alcantarillas y también por las catacumbas y los túneles de piedra caliza que se utilizó para construir las famosas estructuras", recuerda Jessup. “Sin lugar a dudas fue un viaje muy extraño, ya que de día explorábamos las alcantarillas y por la noche cenábamos en los mejores restaurantes de la ciudad. Pero de eso va la película. Se supone que una rata como Remy no debe ir a los lugares a donde van los humanos, pero ahí es donde termina”.

A Jessup le pareció que las verdaderas alcantarillas eran demasiado húmedas y frías y también estrechas, así que las embelleció un poco. “Queríamos que fueran más grandiosas y más poéticas", añade, "pero al mismo tiempo no queríamos pasarnos.

Utilizamos algunas de las formas clásicas que usamos en el mundo humano que se encuentra arriba, pero un poco más áspero, cubierto de algas y musgo. También creamos los campamentos de ratas, que tiene un estilo gitano. Los trocitos de tela, las cajas de vino francés que utilizamos conforman una atmósfera cálida y muy familiar, al igual que la hoguera que les sirve para calentarse”.

La familia de Remy utiliza todo lo que encuentra a su alrededor en un derroche de ingenio e imaginación. Jessup disfrutó especialmente creando los barcos provisionales en los que escapan de la campiña francesa hasta llegar a un desagüe. “Todos los barquitos están construidos con objetos que han ido encontrando", explica Jessup. “Están hechos con regaderas y teteras, y son geniales”.

Los efectos intervinieron cuando se crearon las corrientes de agua que arrastran a las ratas a bordo de su destartalada embarcación. “Técnicamente, es muy difícil trabajar con aguas que se mueven", afirma Apurva Shah, supervisor de efectos. “Recrear el ambiente del río, la dinámica de la lluvia y el río y el éxodo de las ratas, fue una tarea realmente ardua. En los últimos años, las simulaciones de agua han avanzado mucho y ahora parecen mucho más realistas”. Para reproducir con veracidad cómo funcionan las aguas bravas, Shah y su equipo hicieron un viaje por el American River de categoría III y que se encuentra cerca de Sacramento.

El plato fuerte de Jessup consistía en diseñar el lugar en el que Remy se da cuenta por primera vez de que sus sueños pueden hacerse realidad: la cocina del Gusteau’s. “El diseño de la cocina fue cambiando a lo largo de dos daños", afirma. “Visitamos un montón de cocinas francesas de verdad y utilizamos algunas de sus características más específicas. La gran diferencia con nuestra cocina estriba en que es mucho más abierta, mientras que en la realidad las cocinas son una serie de salas pequeñas conectadas entre ellas, muy difíciles de filmar. Pero hemos mantenido zonas separadas donde se cuece, donde se fríe el pescado, donde se hace la carne, donde se prepara la comida, etc. Y para todo esto necesitábamos un espacio bastante grande”.

Ese espacio se convierte en el escenario de todo tipo de situaciones cómicas cuando Remy entra en él, lo que también supuso un desafío para los directores de fotografía de la película. A pesar de que a Remy le gusta cocinar, una cocina humana está llena de peligros que debe evitar, desde caerse dentro de los cacharros a nadar en un fregadero lleno de agua sucia.

Todo esto refuerza el sesgo de comedia física que tiene la película. Robert Anderson, director de fotografía/cámara afirma: “En muchas ocasiones las cámaras parecen tan enloquecidas como el ambiente que reina en la cocina. En algunas escenas, Remy está cocinando, absorto en su mundo, y la cámara empieza a rodar de forma fluida y ágil al compás de la música mientras prepara un plato absolutamente maravilloso. Y de repente, descubren que Remy está en la cocina y la cámara se dedica a perseguirle, mientras que la gente le tira cosas y está a punto de que le atrapen y acabe en un horno. La cámara siempre está con él, siguiendo todo lo que hace”.

En la película, el comedor del Gusteau's tiene mucho peso en el aspecto extravagante de la película. Está inspirado en algunos de los restaurantes más famosos de París como Guy Savoy, Taillevent, La Tour d’Argent y Le Train Bleu, el precioso establecimiento estilo Belle Epoque situado en la Gare de Lyon (la estación de tren), famoso tanto por su grandiosa y ecléctica decoración como por su cocina de estilo clásico.

“Nos inspiramos en varios restaurantes franceses, pero el Gusteau's es el más recargado de todos", confiesa Jessup. “Está repleto de enormes columnas doradas, frescos en el techo y gruesas tapicerías de color rojo. Es un palacio a escala y el escenario perfecto en el que el pequeño Remy intentará convertirse en un chef”.

No hay comentarios: